La finalidad del expediente notarial de dominio trasciende a la mera inmatriculación de una finca en el Registro de la Propiedad, ya que sirve también para reanudar el tracto sucesivo que ha sido interrumpido o para corregir la cabida de una finca inscrita, solucionando así algunos problemas de falta de concordancia entre el Registro y la realidad.
Según cuál sea la finalidad perseguida, la forma de tramitar el expediente difiere, así como los documentos requeridos para hacerlo.
